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martes, 23 de octubre de 2012

Spanakopita: empanada griega de espinacas y queso feta

Publicada en Huelva24.com (18 de agosto de 2012)

Foto de Sonia Hermosín

Vamos hoy con un plato tradicional griego y que está siendo todo un éxito en nuestra ciudad: la spanakopita, o lo que es lo mismo, un pastel de espinacas con queso feta y con pasta filo. Receta sencilla y tradicional y, como suele ocurrir, riquísima.

No sé si conocéis el ciclo de cultura “Fusión Contemporánea” que está teniendo lugar en el Muelle de las Carabelas todos los jueves de este caluroso mes de agosto. Pues os lo cuento yo. Para quien no lo sepa, todas las semanas, la Plataforma de Onubense de Cultura Contemporánea, más conocida como PLOCC, nos está brindado una serie de noches inolvidables, cargadas de músicas y buen ambiente, con el objetivo de pasarlo pipa, disfrutando al aire libre de la cultura en nuestra ciudad.

¿Que por qué os suelto toda esta parrafada? Porque en el evento la PLOCC ofrece a los asistentes la posibilidad de irse a casita cenado. Y no llenando el buche de cualquier manera, no. Propone tapitas sencillas pero ricas. ¿A qué os recuerda esto? ¿no os suena a las recetas de una menda?

Pues efectivamente, tengo la suerte de colaborar con esta Plataforma y una de las maneras que tengo de hacerlo es cocinando. Esta receta que os traigo hoy es una de las tapas que servimos en la barra de “Fusión Contemporánea”. Y está resultando ser todo un éxito, porque no quedan ni las miguitas.

La spanakopita es un plato muy básico en Grecia. Tanto como aquí puede ser un bocata de jamón. Eso dice también El Comidista. No obstante me ha hecho mucha ilu encontrármela en su blog y aquí os dejo el enlace para que conozcáis más detallitos de la receta y de la gastronomía griega, la cual merece la pena descubrir.

Aquí va la mía:

INGREDIENTES:
-        
     Media cebolla
-       2 cebolletas
-       dos paquetes de filo de 250 grs.
-       400 grs. aprox. de requesón
-       100 gr. de queso feta
-       300 grs. de espinacas frescas
-       1 cucharada de eneldo
-       3 claras de huevo
-       75 grs. de mantequilla
-       sal, pimienta negra y aceite

Rehoga en aceite de oliva la cebolla y la cebolleta muy picadita. No te pases con el aceite para que al final el pastel no se empapuche. Cuando todo esté transparente incorpora las espinacas y cocina hasta ablandar. Añade la sal y  la pimienta hasta que esté a tu gusto. Deja enfriar.

Añade las claras, los quesos desmenuzados y el eneldo y mezcla todo bien con las manos. ¡Divertidísimo! Ya tenemos listo el relleno. Vamos a ahora a trabajar la filo, que puede resultar algo engorroso, pero que con la práctica se hace bien sencillo. También es hora de precalentar el horno a 180º.

Lo primero que tenemos que tener en cuenta es que la pasta filo se seca rápidamente, así que procurad sacarla justo en el momento en que vayáis a usarla y mantener las sábanas siempre tapadas.

Derretimos la mantequilla. Con una brocha de cocina pintamos un molde bien grande con ella. Ponemos dos láminas de pasta filo y volvemos a pintarlas. Así, de dos en dos, las vamos poniendo todas, hasta llegar a la mitad (250 gr.). Mi molde mide dos palmos por dos palmos. Perdonad la inexactitud, pero no me ha dado por sacar el metro y medirlo. Soy más del tipo Jamie Oliver, rustiquita.

Extendemos el relleno en la cama de pasta filo, lo más igualada posible. Colocamos dos sábanas de filo sobre el relleno, las pintamos y ponemos otras dos láminas. Y así sucesivamente, poniendo las sábanas de dos en dos hasta terminar.

Porcionamos la empanada antes de meterla al horno, pero cuidando de sólo cortar la primera capa de pasta. Humedecemos con un esprai de agua y horneamos unos 45 minutos, hasta que adquiera un bonito color dorado.

Espero que os guste. Y si queréis probar la mía, ya sabéis, veniros uno de estos jueves de agosto al Muelle de las Carabelas, ¡que yo misma os la pongo!

¡Viva la PLOCC! ¡Viva la buena cocina!

Crema de brócoli y espinacas

Publicada en Huelva24.com (15 de septiembre de 2012)



Vamos con una receta de esas sanotas que tanto me gustan. Como siempre, muy fácil de hacer y esta vez con un toque especial: la tahína. Es además un plato vegetariano.

Aún hace calor, pero os confieso que yo tengo unas ganas de otoño que no puedo. Me encanta ese mini frío propio de la estación que se avecina. No tienes que ir forrada de abrigo, pero sí hay que taparse ya con una mantita. Empieza la lluvia (o eso espero) y el campo empieza a oler a gloria. Indudablente, es tiempo de cremitas y sopas (¡aunque yo no las dejo de comer en verano!)

Esta receta la descubrí el otro día leyendo la revista estrella de este viaje, el Whole Living, cómo no, de Martha Stewart. Con todo el estilazo de la clásica Living, pero modernizada al estilo de la actual vida sana. Con recetas saludables y trucos para llevar una vida integral y lo más ecológica posible. Es un verdadero dulcecito.

Que no os asuste el verde. La receta está muy rica y el único lácteo que lleva es un poco de queso parmesano. Es baja en calorías y bastante sana. Como ingrediente más especial tiene tahína o pasta de sésamo, un auténtico pelotazo de calcio sin las calorías que aporta la leche de vaca.

INGREDIENTES:

-       1 puerro a rodajitas finas
-       1 litro de agua o caldo de verduras
-       400 gr. de flores de brocoli picaditas
-       400 gr. de espinacas
-       75 gr. de queso parmesano rallado
-       2 cucharadas colmadas de tahína
-       aceite de oliva, sal y pimienta

Rehogamos el puerro en un poco de aceite de oliva y sal. Cuando esté blandito añadimos el caldo o agua y damos un hervor. Añadimos el brocoli y cocinamos tapado, a fuego medio, hasta que esté hecho. Apartamos.

Añadimos las espinacas, el queso y la tahína y dejamos entibiar. Pasamos todo por el pasapuré y ponemos a punto de sal y pimienta. Yo lo serví con una lasquita de parmesano recién cortada. ¡Y a disfrutar!



Galletas de avena y calabaza sin azúcar

Publicada en Huelva 24.com (29 de septiembre de 2012)



Ya tocaba una receta dulce y qué mejor que unas galletitas fáciles, divertidas y muy sanas. ¡No llevan azúcar! Estos dulcecitos redondos son geniales para compartir un rato en la cocina con los más pequeños de la casa. Lo mejor de la receta es que no necesitan horno.

Ya llega el otoño y empieza el tiempo de la calabaza. No es la primera vez que la usamos en “Jugando a las casitas”. Es una verdura que me encanta y se puede preparar de muchas maneras. Hoy la incluimos en su version más dulce.

La avena es otro ingrediente de esos que utilizo en la cocina muy a menudo. Es saludable y está buenísima. Hay dietas que se basan en este cereal como principal componente por sus propiedades como quemagrasas y anti estreñimiento.

Este cereal es rico en proteínas de alto valor biológico, grasas y un gran número de vitaminas y minerales. Contiene además hidratos de carbonos que se absorven fácilmente, lo que la hace muy digestiva.

La avena aporta mucha energía, por eso es muy popular en algunos países consumirla a primera hora del día. En Estados Unidos es un desayuno común que yo adapté a mi dieta hace bastante tiempo. Se prepara de otra manera, cocida y con algo de mantequilla y canela, pero con estas galletas también se puede desayunar estupendamente.

INGREDIENTES:

90 gramos de avena instantánea
60 gramos pasas de Corinto
media cucharadita de una mezcla de canela, clavo y jenjibre molidos
80 gramos de puré de calabaza (con media calabaza de la variedad “Sepallo”)
1 cucharada de aceite de girasol
½ cucharadita de un buen extracto de vainilla o la raspadura de media vaina
2 cucharadas de miel

Cocinamos al horno la calabaza sin pelar. Retiramos del horno y dejamos entibiar en una bolsa de plástico, para facilitar la tarea. Quitamos la pulpa asada con con una cuchara y hacemos el puré. Dejamos enfriar del todo. Con la media calabaza que nos ha sobrado podemos preparar una cremita para chuparse los dedos.

Mezclamos los ingredientes secos por un lado y los húmedos por otro. Mezclamos ambos y con la masa resultante formamos bolitas. Se pueden tomar recién hechas o reservarlas en el frigorífico unos 45 minutos para que adquieran algo de firmeza.

Como veis es bien fácil y una vez que el puré de calabaza esté frío podemos jugar con los niños a mezclar los ingredientes y hacer las bolitas. Les encanta y además es un auténtico placer comerse las galletes que ellos mismos han hecho.

Es un proyecto genial para una tarde de lluvia y frío como las que se avecinan. Quizás no se puede bajar al parque, pero se puede hacer galletas. ¡Disfrutad de un rato en familia! 



miércoles, 2 de mayo de 2012

Muffins salados de nueces y cebolla

Publicada en Huelva24.com (21 de abril de 2012)



Receta fácil, fácil y sanota. ¿Os han invitado a la típica comida con amigos en la que cada uno lleva un plato? Estos muffins triunfan seguro. Con la misma forma que una magdalena, pero en salado y con ingredientes de andar por casa, aligeraréis cualquier grasa de las barbacoas que ya empiezan a celebrarse en esta época.
Esta receta es del libro de la chef norteamericana Rozanne Gold, Radically Simple (Radicalmente simple). Lo descubrí este verano en Estados Unidos y la gente se lo quitaba de las manos en las bibliotecas públicas (le podéis echar un vistazo en Amazon, en el enlace).
La chef la sacó de un viejo libro de cocina que una amiga le dio y la modificó a su antojo para poder encajarla en su libro. Yo también he  hecho mis propias modificaciones, pues el gusto por el azúcar de los americanos sobrepasa todos los límites de la realidad.
Rozanne Gold es conocida como “la diva de la simplicidad” y su trayectoria profesional está plagada de reconocimientos. No en vano, ha ganado cuatro veces los premios James Beard, considerados los Oscar de la gastronomía americana. Destaca porque sus propuestas son platos elaborados con muy pocos ingredientes y con unos resultados que llaman la atención, por lo rico y lo sorprendente.
Este libro es fantástico y va en esa línea de cocinar con poco. Aquellos que se sientan unos cocinillas modernos le sacarán especial partido, pero también las familias a las que les gusta comer rico a diario, porque las recetas que ofrece están al alcance de todos. Como dice Gold, “la simplicidad y la sofisticación pueden coexistir felizmente”.
¿Cómo os suena una compota tibia de ruibarbo con crujiente de nuez y coco o unos raviolis de calabaza con salvia crujiente y mantequilla de nueces? Éstas y otras muchas más recetas de este estilo podréis encontrar en Radically Simple.
A mí me encantan los muffins. No sólo su sabor, sino también su forma y su facilidad para comérselos. En realidad, si lo pensamos bien, son como una tapa que se come a demás con las manos. Por eso van geniales en fiestas. Triunfan igual que unas buenas croquetas, unas tortillitas de bacalao, unas empanadillas… pero aportando el toquecito moderno e internacional que a mí tanto me gusta.
No dudéis en probarlos. Os encantarán. Servidos con una buena mantequilla o un queso cremoso están de lujo.
Aquí tenéis la receta.
INGREDIENTES:
Una cebolla grande picada
Dos huevos grandes
180 gr. de harina tipo Bizcochona
8 cucharadas rasas de mantequilla derretida
1 pizca de sal y una pizca de azúcar
Unos 200 gramos de nueces peladas y picadas (el grosor a vuestro gusto)


Precalentar el horno a 200ºC. Preparar en un molde de muffins o cupcakes los capacillos correspondientes.
Batimos juntos la cebolla, los huevos, la sal y el azúcar. Añadimos poco a poco la harina y por último incorporamos las nueces hasta que quede una mezcla suave.
Llenamos los modes ¾ partes de su capacidad. Horneamos a 180ºC unos 18 minutos.
Al igual que procedemos con todos los muffins y cupakes, los dejamos en el molde base unos minutos y después los trasladamos a una rejilla para que se enfríen completamente.
¡Y a comer!

jueves, 15 de marzo de 2012

Salteado de arroz con setas y algas

Publicada en Huelva24.com (10 de marzo de 2012)


Inauguramos en esta sección la cocina con algas. Éste plato es mi primer experimento con este nuevo ingrediente pero en su versión fresca, en concreto con lechuga de mar. ¿Y pensáis que esto es un invento japonés? Pues las algas que tengo proceden de Cádiz, de una empresa cien por cien andaluza que está triunfando: Suralgae.
Hace tiempo que probé las algas en la cocina. Añadí varias veces alga kombu al típico puchero de nuestra tierra y también cociné arroz con wakame. Pero siempre había usado las algas deshidratadas y el proceso para rehidratarlas tarda un rato y no siempre obtuve un resultado satisfactorio, aunque sí que me gustaba bastante el sabor.
Pero cocinar con algas frescas, recién recolectadas de nuestras costas vecinas (de Cádiz) cambia por completo la experiencia. Debo decir que estoy encantada con este nuevo ingrediente, que es tan versátil como cualquier verdura, y que además añade un plus de sabor a mar a los platos que lo llevan.
Esos olores y sabores a mí me transportan a mi niñez en Punta Umbría. Los días de viento la orilla amanecía plagada de algas, con un olor muy particular. Yo he jugado muchísimo con estas algas y no me podía imaginar entonces, cuando era niña, que algún día me las comería.
Para este arroz usé lechuga de mar (ulva sp.). Se lama así porque se parece muchísimo a la lechuga. Es de un verde intenso y brillante, precioso. Y también se puede consumir cruda, como la lechuga. Tiene un olor agradable a brisa marina y un sabor algo amargo. 
Foto de la web de Suralgae








Su valor nutricional os terminará de convencer. Si además os preocupáis por la dieta, os diré que las algas no tienen nada de grasa y sí muchas proteínas. Son ricas en minerales. 100 gr. de lechuga de mar fresca, o 5gr deshidratada, aportan más del 50% de la Cantidad Diaria Recomendada (C.D.R.) de hierro y magnesio. Esto es que ¡10 gr. de lechuga de mar equivalen en hierro a medio kilo de espinacas!
Y como sustituto de la leche resultan también estupendas porque 100gr. de lechuga de mar nos aportan 40% de la C.D.R. de calcio. Y claro, las algas son mucho más sanas que la leche. Se llevan la palma también en el aporte de vitaminas. En concreto la lechuga de mar contiene altos índices de vitaminas A, B3 y C.
Y como veis, no hay que saber hacer sushi o algún plato japonés o modernísimo para comer algas. Este arroz no puede ser más fácil. Y es que las algas pueden formar parte de nuestra dieta sin grandes esfuerzos en la cocina. Para mí son unas ganadoras.
Os dejo con la receta:
INGREDIENTES (para cuatro personas)
Arroz redondo o largo (yo pongo dos puñados por persona)
40 gr. de lechuga de mar fresca
2 zanahorias
1 penca de apio
media cebolla
dos dientes de ajo
medio pimiento rojo
medio pimiento verde
Cortamos todas las verduras en pequeños daditos. En una sartén con aceite de oliva, pochamos la zanahoria. Cuando esté medio hecha, añadimos la cebolla, los pimientos y las setas.

Al mismo tiempo, vamos cociendo el arroz en agua con sal. Retiramos cuando esté listo y escurrimos.

En una sartén o wok salteamos el arroz con la verdura pochada. Tres minutos antes de retirarlo del fuego añadimos las algas cortadas en juliana y el ajo en pasta (con un prensa ajos) o muy picadito. Finalmente, lo salteamos todo.

Yo lo emplaté en redondo, le puse unas escamas de sal Maldon (hermanando las costas de Essex y Cádiz) y lo acompañé con roscos de algas, también de Suralgae. Una maravilla de plato que hizo las delicias de todos en casa. 
 

lunes, 5 de marzo de 2012

Veggie burguer de lentejas

Receta publicada en Huelva24.com, "Jugando a las cocinitas" (16 de septiembre de 2011)



Y para terminar mi andadura culinaria por tierras americanas, qué mejor que uno de sus platos típicos: la hamburguesa. Pero como veis, esta que os traigo nada tiene que ver con las del Burguer King. Es una hamburguesa vegetariana, sin nada de carne, y os aseguro que esta buenísima. Además, su preparación es bien sencilla y seguro que todos tenéis estos ingredientes en vuestra despensa.

Cuando llegué a Estados Unidos por primera vez, me encontré una gran cantidad de cadenas nacionales de venta de hamburguesas. Ellos alucinan cuando yo les digo que en España están sobre todo Mc Donald’s y Burguer King, y poco más. Aqui es facilísimo toparse con uno de estos establecimientos de comida rápida.

Ahora bien, sí es cierto que si tienen lo peor en cuanto a hamburguesas se refiere, también tienen lo mejor. Yo no soy muy dada a comer hamburguesas (prefiero otros ingredientes en vez de carne), pero la mejor que he comido en mi vida ha sido aquí.

Era una hamburguesa de carne  de bisonte, hecha en un bar local que además destila su propia cerveza, el Cumberland Brewery. Si echáis un vistazo al menú veréis la hamburguesa de la que os hablo y comprobaréis que el mismo precio (unos 10$) no tiene nada que ver con los escasos ¿3 euros? que vale una hamburguesa en el Mc Donald’s.  Y de sabor, ya os podéis imaginar. Un autentico placer para los sentidos. Y es que en todos los lugares se pueden encontrar sitios maravillosos para comer. Solo hay que tener la paciencia para buscarlos.

Otra cosa que siempre me ha llamado la atención aquí es la alternativa de la hamburguesa para aquellos que no comen carne, las veggie burguers o hamburguesas vegetarianas. Cada vez es mas facil comprarlas en Huelva. En sitios como El Corte Inglés, o pequeñas tiendas de productos naturales, como la fantástica Huelva Natural, podeis encontrar hamburguesas sin carne. Aquí, en Estados Unidos, las hay en cualquier supermercado. Y cada vez tienen mas admiradores entre los que también comen carne.

Pero lo que os propongo hoy va mas alla de la típica hamburguesa de tofu. Cuando llegué aquí a finales de julio me tope con un libro estupendo de recetas de hamburguesas vegetarianas. Os lo recomiendo encarecidamente. Se llama Veggie Burgers Every Which Way: Fresh, Flavorful and Healthy Vegan and Vegetarian Burgers. Lo podéis comprar online y merece la pena, aunque está en inglés.

 

Mientras lo leía sabía que iba a tener que probar una de esas hamburguesas, y eso hice. Bueno, mas bien eso hizo mi suegra, que fue la artífice de estas hamburguesas de lentejas. Muy, muy ricas y sanotas. Aquí tenéis la receta:

 

INGREDIENTES:

 

Para hacer la lentejas:

- 250 gr. de lentejas (mejor pardinas o cualquier variedad que no se deshaga)

- media cebolla partida en dos

- 2 clavos enteros

- un trocito de jengibre freco partido en dos

- 2 dientes de ajo pelados y majados (o pasados por un prensa ajos)

- 1 palito de canela

- 1 hoja de laurel

- aceite de oliva

 

Pinchamos los clavos en los trozos de cebolla. En un cazo o una ollita calentamos un poco de aceite de oliva (una cucharadita) a fuego medio. Rehogamos la cebolla, el jengibre, el ajo, la canela y el laurel. Cubrimos y dejamos un minuto al fuego, hastaque todas las especias desprendan sus aromas.

 

Añadimos las lentejas con dos tazas grandes de agua y llevamos a ebullición. Cuando hierva, bajamos el fuego y las dejamos a medio hervor durante unos 15 o 20 minutos, hasta que las lentejas estén tiernas (pero no deshechas). Retiramos la cebolla, el jengibre, la canela y el laurel y colamos el exceso de agua. Reservamos.

 

Para hacer las hamburguesas:

 

- aceite de oliva

- 1 cebolla picadita

- media cucharadita de canela

- la punta de una cucharadita de clavo molido

- 1 pizca de cayena molida

- 3 dientes de ajo picaditos

- 1 cuharadita de jengibre fresco rallado

- 2 huevos

- 170 gr. de pan rallado tostado

- un puñado de peregil picado

- media cucharadita de sal

- zumo de limón

 

Precalentamos el horno a 190Cº. Ponemos en una sartén unas dos cucharadas de aceite de oliva a fuego medio. Ponemos la cebolla y las especias, menos el jengibre. Cocinamos moviendo frecuentemente hasta que la cebolla se empiece a caramelizar (unos 12 minutos). Bajamos el fuego y ponemos ahora el ajo y el jengibre. Seguimos cocinando unos cinco minutos más, hasta que la cebolla esté lista.

 

En una batidora ponemos media taza grande de las lentejas que habíamos reservado, la cebolla caramelizada y los huevos. Batimos todo hasta integrar. Pasamos la mezcla obtenida a un bol y añadimos el resto de las lentejas, el pan rallado, el perejil, la sal y el unas gotas de zumo de limón. Mezclamos todo bien. Comprobamos el punto de sal.

 

Con esta mezcla formamos cuatro hamburguesas. En una sartén antiadherente calentamos unas dos cucharadas de aceite de oliva a fuego medio alto. Cuando este bien caliente ponemos las hamburguesas y las doramos por los dos lados (unos 6 a 10 minutos en total). Las colocamos en una badeja de horno y horneamos unos 12-15 minutos, hasta que estén bien cocinadas y firmes.

 

 

 Las ponemos en pan de hamburguesa y a las adornamos a nuestro gusto (queso, tomate, lechuga, champiñones…) Yo puse la mía en una tortilla de maíz con espinacas. Le puse una base de guacamole, y le añadí queso gouda ahumado y champiñones. ¡Qué rica estaba!

 

El libro las recomienda con una salsa de yogur que nosotros no hicimos, pero si estáis interesados, no tenéis mas que pedírmela.  

 

 

 

 


viernes, 24 de febrero de 2012

Un domingo de cumpleaños

Me encantan las comidas compartidas. Esas reuniones de amigos en las que cada uno lleva algo y terminas probando de todo. Si además los amigos en cuestión disfrutan cocinando y comiendo como yo, pues el buen rato está asegurado.

Empanada de bacon con dátiles de Mª Ángeles. ¡Para ser tu primera vez te luciste!


Esto me pasó el domingo pasado, que me invitaron a un cumple de un amigo y comimos en plan picnic, en una casa fantástica en Gibraleón. Todos nos esmeramos en llevar cosas ricas. Incluso yo me me esmeré, a pesar de la mala pinta que tenía mi tortilla de papas, jejeje! Pues aunque algo quemada por un lado y aunque una tanda de papas se me había pasado, estaba buenísima. Todo hay que decirlo.
Pimentá muy onubense de la suegra del cumpleañero. ¡Un ricura! Y ahí al ladito los deliciosos pies de carrillera ibérica.


¿Pero qué plato se llevó la palma? Pues el conjuntito fusión del cumpleañero (un chico de Holanda) y su señora esposa (una chica de Huelva pero entreverada internacionalmente).

Los colegas se dedicaron a hacer salivar al personal con... tatatachán: pies de carrillera ibérica, puré de patatas, dos tipos de gravy y sauerkraut (perdonad las fotos, no le hacen justicia a lo rico que estaba todo). Menú típico para pasar el duro invierno holandés, eso sí, fusionado.

pies de carrilera ibérica, sin palabras
"las tripillas" del pie


El sauerkraut (o chucrut, que a lo mejor os suena más) es col que se fermenta en una salmuera. La preparación holandesa lleva clavo y a veces algo de fruta, como piña o naranja (éste no llevaba fruta a petición de la señora esposa).

En Holanda lo suelen tomar mezclado con puré de patatas y con salchichas ahumadas y tocino frito. La fusión aquí la tuvimos con esos excelentes pies de carrilera ibérica, algo más nuestro y carne al fin y al cabo.

el sauerkraut junto a un pie de carrillera. Anque no se vea bien, al fondo estaba el puré de patatas.




He de confesar que mi primer acercamiento al sauerkraut fue en USA, con los típicos platos de comida rápida (la mayoría de las veces basurillas), siempre junto a salchichas de dudosa calidad. Yo y mis prejuicios habíamos hecho un compendio y el pobre sauerkraut había caído en el saco de "lo que no me gusta".

Y qué mejor ocasión para darle una segunda oportunidad a esta col que de esta manera, preparada con cariño y acompañando a otros platos riquísimos. ¡Y prejuicio abajo! ¡qué rico está el sauerkraut! Esta receta me la tengo investigar e incorporarla a mi casa. Una delicia muy sana además.

Y el colofón fue, aunque esté mal decirlo, un layer cake de chocolate de los bosques hecho por moi. Muy rico y sobre todo, impactante. ¡Tenía unas ganas de meterle mano a mis nuevos mini moldes! Y ésta fue la ocasión perfecta. Después la señora esposa (y gran fotógrafa Sonia Hermosín, ¡pinchad en el enlace!) y yo nos pasamos un rato muy divertido haciédole una sesión de fotos al pastelito en cuestión.

Yo no quería darle trabajo, pero como le encanta hacer fotos (además de hacerlas muy bien) allí que estuvo metiéndome por lo más escarpado del bosquecillo, tirándose al suelo para conseguir la toma perfecta y buscando la luz ideal. La cámara era mi humilde Lumix, pero después de un rato hicimos unas cuantas muy chulas.

Os las dejo para que las disfrutéis. Ya no sé cuál tiré yo y cuál tiró ella, pero yo pongo las que me parecen mejores y que sepáis que detrás siempre estaba la Hermosín dando consejos o disparando directamente.

Un gran día sin duda. Gracias Joost y Sonia.