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jueves, 19 de enero de 2012

Pizza de pimientos asados y setas


Con este post empiezo a colgar mis recetas publicadas en Huelva24.com por fin en mi blog. Espero que desde aquí sean más fácil de seguir y traducir. 
 

Soy adicta al pan, me gusta comerlo con todo, y claro, la pizza es básicamente, pan con cositas ricas. Y no sólo es fácil. Elaborar una pizza desde la masa hasta la elección del resto de ingredientes, es gratificante para todos y constituye una cena informal estupenda. Si además tenéis invitados, quedaréis genial.

En casa llevamos muchos años haciendo nuestra propia masa de pizza y la cena de los sábados siempre se compone básicamente de eso: pizza. Es divertidísimo amasar con los niños y muy interesante para aprender, por ejemplo, mates (con todas las medidas de gramos y mililitros), y también el proceso químico del levado. Todos se sorprenden cuando ven transformarse una pequeña bolita de masa en otra el doble de grande, que casi se sale del bol.

Somos muy fan de las pizzas de verduras (en casa hay quien no come carne) y yo en concreto de las que llevan mucho queso y sobre todo de la carbonara con setas (¡qué rica!). Pero esta que os traigo es una pizza diferente.

Los que me seguís sabréis que ya hablé de ella hace un par de posts, cuando contaba mis aventuras culinarias por el sur de los Estados Unidos este verano. Pues os digo cómo me topé con ella.

En mis estancias veraniegas en Louisville, Kentucky, nunca me faltan unas cuantas visitas a Tony Boom Bozz, una pizzería y cervecería gourmet. Cuando empecé a frecuentarla hace ya al menos ocho años, no era más que un localito pequeño, pero bien situado, con un par de mesas y donde básicamente se compraban pizzas para llevar.

Pero Tony triunfó, sus pizzas ganaron mucha fama en el ciudad y ahora tiene un local bastante grande en la misma zona, con sus especialidades en pizzas, cervezas de grifo de muchos tipos y tapitas variadas muy ricas también. La pizza de la que os hablo es la Poertobello Bello, que incluso ha ganado un concurso a la mejor pizza de la ciudad.

Nada más probarla me cautivó, y por supuesto repetí. Estaba deseando probar a hacerla en casa así que un día me puse manos a la obra y la lleva a una comida con amigos. Claro está que yo interpreté la pizza de la carta del bar, no pedía la receta exacta. Triunfo total. Ya lo veréis.

Las fotos son en casa de May, en Linares de la Sierra, y el plato y la cerámica que veis son hechos por ella, que además de tener una casa estupenda es una artista de la cerámica.

Mi receta tiene variaciones con respecto a la original. Aquí es difícil encontrar setas Portobello (aunque a veces las he visto en Carrefour) y tampoco encuentro los quesos italianos, pero no desistáis, buscad, y si los encontráis, usadlos. Si sois de fuera de Huelva a los mejor tenéis más posibilidades de comprar estos ingredientes. En la lista que os doy os pongo los ingredientes originales y los que yo usé.

¿Lo más especial de la pizza?: su base de pimientos asados en lugar del clásico tomate.

Aquí tenéis la receta:

INGREDIENTES:

Para la masa:

285 gramos de harina de trigo

25 gramos de levadura fresca de panadero

100 ml. de agua tibia

1 cucharada de aceite de oliva

sal

Para el topping:

Dos dientes de ajo

Romero y salvia frescos (o las hierbas frescas que tengáis)

Aceite de oliva

Sal

Una cajita de setas (en la original setas Portobello)

Espinacas frescas (unas 10 o 15 hojas)

Unos cuatro pimientos medianos rojos asados

Queso Mozzarella

Queso Gouda (en la original queso Fontina)

Queso Gruyere (en la original queso Asiago)



Para la masa, si tenéis Thermomix o cualquier otro robot de cocina, usadlo. Es muy rápido y fácil. Si no, no os preocupéis, es igualmente sencillo. Disolvemos muy bien la levadura en el agua tibia. Ponemos la harina en una superficie amplia y hacemos un volcán en el centro. En él ponemos la levadura disuelta, el aceite y la sal. Unimos todo poco a poco. El resultado final es una bola de masa elástica.

Y llega la diversión: el levado. Ponemos nuestra pequeña bola en un bol tapado por film transparente o con un paño de cocina. Es importante que la masa este cubierta para que no se endurezca la superficie, ¡pero nunca la dejéis encerrada a cal y canto! La levadura es un hongo vivo que tiene que respirar para hacer su función.

En unos 40 minutos la bolita habrá aumentado en dos su tamaño. Este tiempo no es exacto, tened en cuenta las condiciones climatológicas. A más calor, menos tiempo de levado. En invierno no está mal dejarla una hora (depende también de si tenéis calefacción en casa o no). Pero intentad no acelerar este proceso metiéndole calor, pues los alcoholes se disparan y vuestra masa tendrá un sabor, pues eso, alcohólico y nada agradable.

Una vez pasado este tiempo obtendréis una buena bola de masa, manejable y elástica y un pelín pegajosa. Enharináis una superficie de trabajo y vais aplanando con un rodillo, enharinado también, vuestra masa. Esta cantidad os da para hacer tres pizzas pequeñas. Yo suelo usar a veces la bandeja del horno directamente. Si lo hacéis tendréis para una pizza de ese tamaño (cuadrada) más otra pizza pequeña (redonda).

Si hacéis la pizza en la bandeja del horno, forradla con papel de aluminio engrasado. Una vez que tengáis amasada la pizza la pasáis con cuidado a la bandeja. Pero si tenéis plato especial para hornear pizza, mejor que mejor. El resultado será una masa fina y crujiente. Buenísima. En casa lo hacemos de las dos maneras.

Ahora preparamos los topping. Lo primero que haremos es la “glasa” de hierbas. Majamos en un mortero las hierbas frescas con un par de dientes de ajo y sal. Cuando tengamos una pasta verde añadimos un par de cucharadas de aceite de oliva (extra virgen mejor que mejor) y mezclamos bien hasta que todo esté incorporado. Con un brocha pintamos la masa de pizza con esta pasta.

Colocamos ahora el resto de ingredientes en capas. Yo lo hice en el siguiente orden: Mozzarella, pimientos, Gouda, setas, espinacas y Gruyere. La horneamos a 250º hasta que el queso esté doradito (unos 20 minutos).

Y a disfrutarla.







martes, 11 de octubre de 2011

Mi viaje culinario por el sureste americano (II PARTE)

Más vale tarde que nunca. Y es que a todos nos cuesta la reentré, ¿no? Ya están aquí todas las fotohistorias que faltaban. Que las disfrutéis.

LA HUERTA DE SARAH

Todos los veranos disfrutamos de verduras frescas, recién recolectadas y sin pesticidas. Una auténtica delicia.

















CENA CON EMILY
Nuestra amiga Emily nos preparó unas tapitas muy americanas. Destaco las más sureñas, puro estilo Kentucky: un paté Benedictine y un tipo de col rizada de la región (kale).


El Benedictine es una crema untable a base de crema de queso, mayonesa, pepino y cebolleta.







Emily nos sorprendió con la preparación de esta col. La pone al horno y la sirve en forma de chips crujientes. Muy rico y muy sano.

LA BODA

Si algo ha marcado la visita de este verano, ha sido la boda de mi cuñada Katie. Tenía muchas ganas de tener mis cupcakes en su celebración y quería hacerlos conmigo, así que las dos nos pusimos manos a la obra y nos lo pasamos pipa.

El resultado no pudo ser mejor. Hicimos los famosos"chocolate de los bosques", que ya conoceréis, y unos cupakes de limón que son una auténtica delicia. Desde ahora forman ya parte de mi repertorio porque además son los cupcakes más esponjosos que he probado nunca. Y claro está, como todo buen cupcake que se precie, quedaron preciosos.

Os dejo fotos del proceso y de los resultados:
Mise en place


¡¡¡Un horno Viking profesional y una Kitchen Aid!!! ¿alguien me los regala? Un placer contar con estas herramientas y este local tan bonito. Mi suegro tiene un negocio de catering y yo me estoy animando a seguir sus pasos.
























LAS PIZZAS DE TONY BOOM BOZZ

Esta pizzería es una de mis favoritas del mundo mundial. Y es que sirven pizzas gourmet, con toques diferentes a los que estamos acostumbrados. Este verano hemos ido varias veces y ¡qué disfrute!. 
A mí me encantan las pizzas. Son fáciles de hacer y versátiles. En casa las cenamos todos los sábados. Os dejo las fotos de mis favoritas: la Portobello Bello y los famosos palitos de Asiago (en forma de pizza).


Esta pizza estoy deseando hacerla en casa. Lleva setas Portobello, y en lugar de una base de tomate, tiene pimientos asados. Y para rematar espinacas frescas, mozarrela, Asiago y Fontina. Ah, y la masa es una delicia también, crujientita y con ajito y finas hierbas. No obstante, la pizza ha ganado concursos. 


Espero que hayáis disfruta del viaje. Pronto más.